
Actividad 2 I Trabajo No Pago
Propuestas vinculadas: Ciudadanía y Participación, Ciencias Sociales, Formación para la Vida y el Trabajo, Educación sexual Integral.
Objetivos de la actividad:
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Visibilizar la falta de equidad en la distribución de las tareas domésticas y promover una reflexión crítica al respecto.
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Promover la creatividad y la habilidad de transmitir en una imagen, una reflexión y un pensamiento crítico.
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Practicar y encaminarse en narrativas transmedia.

En Argentina, desde el mes de marzo debido al aislamiento social preventivo y obligatorio, la vida cotidiana tal como la conocíamos se desarmo momentáneamente. Nos encontramos con todas las complejidades que supone la distribución de tareas domésticas, el entretenimiento, las tareas que envían desde la escuela, entre otras. Esto hizo que tengamos que reorganizar nuestro quehacer cotidiano.
Una de las consecuencias del aislamiento obligatorio es el incremento de las tareas dentro de los hogares: hacer compras, ordenar, limpiar, cuidar de los niños y niñas y atender las necesidades de los/las adultos/as mayores. En general estos trabajos recaen sobre las mujeres. ¿Por qué? Porque históricamente nuestra sociedad ha realizado una distribución o división de tareas: a los hombres se los alentó al dominio de espacio público, al trabajo productivo, a ocupar cargos de autoridad, mientras que a las mujeres se les reservó el ámbito privado, la realización de tareas domésticas, el cuidado de los niños y niñas.
Las tareas domésticas son un trabajo que no está remunerado, nadie cobra por ello en su propio hogar, pero es indudable que exige un trabajo, un esfuerzo para mantener un espacio digno y habitable. Si quien está empleado fuera de cada tiene vacaciones y un horario limitado, ¿Por qué quien trabaja en casa debería hacerlo al 100%, las 24 horas?
¿Quién dice que los hombres no pueden cuidar a niños/as pequeños/as? ¿O que no saben hacer tareas del hogar? En realidad mucha gente lo asume como una verdad incuestionable.
Veamos a continuación y antes de ponernos a trabajar en la actividad el video "Eso que llaman amor es trabajo no pago", realizado por Economía Feminista para promover la reflexión acerca del tema.
¿Y por casa cómo andamos?
Los invitamos a hacer un ejercicio interesante para ver la cantidad de horas que cada miembro de la familia dedica a las tareas de organización, limpieza, cuidados. No se trata solo de observar quién hace cada cosa sino también quién las organiza. Les proponemos completar el siguiente cuestionario.
Analizamos los resultados
¿Quién hace más tarea? ¿Quién hace menos? ¿La distribución de tareas en tu hogar es equitativa? ¿Realizan la misma cantidad de tareas las mujeres y los varones de la casa? ¿Cómo se podría modificar esto para que se logre una distribución más justa e igualitaria?
¡Creamos consciencia!
Además de repartir las tareas de forma equitativa entre todos/as los miembros de nuestro hogar, también podemos ayudar a crear conciencia a otros/as para promover involucramiento de todos/as en las tareas de la casa. Esta es una oportunidad para valorizar las tareas de cuidado.
Para ello les proponemos crear memes que haga visible la inequidad y promueva una distribución más equitativa del trabajo doméstico.
Compartí tu meme con tus compañeros/as y docentes y luego difundilo en tus grupos de whatsapp.
Si el/la docente consideran apropiado pueden promover que los/as estudiantes suban sus memes en un mural colaborativo, para luego posibilitar una conversación y reflexión entre todos/as.